Fin de semana en la Región de Champagne (II)

El domingo decidimos conocer las caves en Epernay, las más conocidas: Moet Chandon están cerradas por reformas hasta finales del 2015 así que fuimos a las caves de Mernier que nos habían recomendado.

Como os dije en el anterior post, os aconsejo reservar el día antes la visita. Nosotros reservamos a las 11:15 de manera que nos dio tiempo a visitar las caves del propietario del Gîte dónde estábamos durmiendo.

Os aconsejo que las visitéis porque es completamente diferente a lo que veréis en las otras visitas, aquí es todo manual, pequeña producción (16.000 botellas frente a 20 millones) y el dueño os explicará todo el proceso de una forma muy sencilla. Después podréis degustar el champagne y comprar alguna botella (mucho más baratas que en las grandes casas, pero con igual o incluso mejor sabor).

Las caves de Mercier son muy conocidas, son enormes y se visitan con un trenecito lo que es la delicia de los niños. Cogimos la visita simple: visita y una degustación, los niños de menos de 10 años entran gratis. La visita es muy original, te cuentan toda la historia del fundador, un visionario del marketing para aquella época. Después de la visita está la degustación aunque en este caso para los niños hay una “fuente de agua”. En la entrada de las caves podréis ver el tonel que el fundador Eugene Mercier llevó a la exposición de Paris de 1889 y que fue (junto con la torre Eiffel) lo más espectacular. Aquí también se vende champagne pero el precio es el mismo que encontráis en el supermercado y aquí os lo ponen en una bolsa muy bonita y chic.

22

Una vez hecha la visita, tocaba comer. Antes de coger carretera hacia Estrasburgo, queríamos conocer un bosque de la región que se llama el “Les Faux de Verzy” así que miramos lugares (de camino) en lo que podríamos comer y paramos en un restaurante de camino.

Después de comer fuimos a conocer el bosque. La verdad es que la carretera es preciosa porque pasa por mitad de los viñedos, es impresionante ver miles de hectárenas de viñedos por todas partes y, de repente subiendo una pequeña montaña en paisaje cambia completamente y te adentras en un paisaje 100% de bosque (los niños decían que parecía Alsacia y la verdad es que así era).

Llegaréis al pueblo de Verzy y ahí tenéis que subir al bosque (en coche) hasta el parking. La ruta es como de 2 kilómetros dónde podréis ver los “Faux” unos árboles de formas muy extrañas que no superan los 4 metros de altura y que tienen forma de paraguas. No se sabe muy bien el origen de estos árboles ni la razón de sus formas pero la verdad es que es un espectáculo verlos.

Después de la visita a los “Faux” y con mucho aire puro en los pulmones nos despedimos de nuestros amigos y cogimos carretera a Estrasburgo. Tras 3 horas de carretera (la mayoría en autopista) llegamos a casa después de haber disfrutado de un fin de semana “diferente” en muy buena compañía.

 

Anuncios

Viajes por Francia: Borgoña (II)

chateau pommardEl día siguiente comenzamos realmente nuestra excursión por la Región de Borgoña.

El primer sitio que fuimos a visitar fue el Chateau de Pommard que es el más conocido de la zona. El castillo es propiedad de un francés que ha hecho fortuna con el mundo inmobiliario, apasionado del buen vino y del arte. Se puede visitar la “bodega” del castillo, cuesta unos €10 por adulto y los niños gratis.

En la visita, que está realizada por un guía, te cuentan el origen de la uva de borgoña y los diferentes tipos de uvas dependiendo de la tierra en la que se cultiva. Podréis ver la bodega y cómo los vinos reposan en los toneles, también veréis vinos “excepcionales” que lamentablemente están en la parte privada de la bodega cerrada con cerrojo. Una vez hecha la visita (que dura unos 30 minutos), hay una degustación. Es muy “comercial” porque al final buscan que compres vinos pero es una buena ocasión para probar gratis buenos vinos. Como buenos turistas, compramos algunas botellas….. También podréis ver una exposición de pintura/escultura mientras esperáis al guía, cuando estuvimos nosotros la exposición era de obras de artistas españoles: Gaudí, Picasso, Miró.

Os recomiendo visitar el castillo porque es el más conocido de la región y todo el mundo os preguntará por él. Si además vais sin niños y os gusta el buen comer, el castillo tiene un restaurante que acaba de obtener una estrella michelín: Restaurant de Chateau de Pommard, que no tiene nada que ver con el castillo, salvo que alquila la sala del comedor.

Continuamos la carretera buscando un lugar dónde compradnos un bocadillo y llegamos a un pequeño pueblo que se llama Meursault, una monada de pueblo con una panadería con bocadillos riquísimos. El pueblo incluso tiene una iglesia que aparece en wikipedia: Eglise de Saint Nicolás.

Después de coger “fuerzas”, continuamos la carretera hasta llegar a Saint-Romain, un pueblecito en el que podréis admirar las espectaculares vistas de los viñedos. Por el camino, pasamos por el hotel La Cueillete, un super hotel/spa en el que estaban alojadas las cinco jóvenes que hicieron la visita del castillo de Pommard con nosotros, ¡qué envidia me dieron!.

Desde Saint-Romain cogimos la carretera para ver “las falaises” o acantilados para nosotros. La verdad es que son impresionantes y os aconsejo que vayáis a verlos.

falaises borgoña

Nosotros decidimos continuar hasta Salieu, casi 1 hora de carretera que, personalmente, os aconsejo dejar para otra excursión a no ser que tengáis mucho interés en conocer Salieu. No es porque Salieu no sea bonito, que sí lo es, pero la verdad es que es 1 hora de carretera ida y otra de vuelta, en mi opinión es mejor disfrutar de las falaises y pasear por los pueblecitos de la zona que coger el coche. Dicho esto, nosotros visitamos Salieu que no es un pueblo muy grande. La gracia que tiene este pueblo es que paró Napoleón con sus tropas y que, antiguamente, era la carretera que unía París con el Sur-Este de Francia y que por esta carretera pasaban los franceses “adinerados”, es por esta razón por la que hay un hotel/restaurante de “Relais de Bernard Louseau“, un chef muy famoso francés que tengo entendido se suicidó porque tenía muchas deudas. Un restaurante que os aconsejo en este pueblo es una creperie que se llama “La demi-Sel“, compramos unos crepes exquisitos y nos llevamos también un bote de crema de caramelo con mantequilla salada (una bomba de relojería de quitar la respiración).

De vuelta, fuimos a cenar al restaurante “Auberge la Bouzaize“, un restaurante muy “típico” en el que comimos un exquisito boeuf bourguignon. Para los niños nos ofrecieron un menu de niños con pollo y arroz del que mis hijos no dejaron nada de nada. La verdad es que cuando llegamos nos sorprendió porque parecía un poco comedor de colegio pero la verdad es que nos gustó mucho, comida 100% casera.

Viajar por Francia: la region de Picardie y Pas de Calais (III)

le touquet 2En esta etapa de nuestro viaje, debería cambiar el título e incluir “Bélgica” porque Ostende fue el destino de este tercer día.

El domingo 20 dejamos nuestro hotelito de Saint Valery-sur-Somme para continuar nuestro viaje hacia el Norte. Como os dije en el anterior post, el domingo es el día de mercado de Saint Valery. Nosotros no nos quedamos y decidimos salir pronto para aprovechar el día. Nuestro primer destino: Le Touquet-Paris Plage.

 

 

 

Antes de llegar a Le Touquet, paramos en un pueblecito que se llama Berck pensábamos que este era el pueblo de la película “Bienvenidos al Norte” pero nos confundimos jijiji, bueno esa confusión nos permitió conocer otro pueblo de la costa donde además se celebraba un encuentro internacional de cometas. Lamentablemente llovía por lo que no pudimos disfrutar de lo que debe ser un espectáculo único (como el de la foto que os pongo).berck

Ya que estábamos ahí, aprovechamos para hacer un snack en una “friterie”, una caravana que vende patatas fritas y salchichas y que es algo muy típico del Norte de Francia. Pedimos tres raciones de patatas pero ¡cuidado! porque te las ponen en una barquette repletas y luego te las envuelven en papel, mi hijo tenía tanta hambre que cogió una de las barquettes y se le cayeron todas las patatas al suelo.friterie

Después de esta parada, seguimos hacia Le Touquet, pueblo de playa bastante pijo. Aparcamos en la calle ( que por cierto todo es de pago) y fuimos a dar una vuelta y a buscar otra friterie para que el resto de la familia comiera. Lamentablemente en Le Touquet no hay friteries (por eso digo yo lo de pijo) así que nos tuvimos que conformar con unos bocatas. Como ya no llovía aprovechamos para caminar por el paseo marítimo, mi marido quería hacer le char à voile que es un deporte que se practica en las playas del Norte de Francia que es como un coche que se maneja con una vela. Se practica cuando la marea está baja y hay viento. Lamentablemente cuando llegamos la marea estaba alta, no había viento y todos los char à voile estaban reservados para toda la semana así que si tenéis intención de hacedlo os aconsejo reservar con tiempo.char a voile

le touquet 1

145

 

Después de disfrutar de Le Touquet y de la playa, continuamos nuestro viaje a Ostende (Bélgica). Miramos bien en internet el pueblo de Bienvenidos al Norte que se llama Berges y, como nos pillaba de paso, ahí que nos fuimos. Efectivamente esta vez no nos equivocamos y conocimos el pueblo de “Bienvenidos al Norte”, vimos La Poste, el campanario y pudimos recordar la película. El pueblo es muy bonito y merece la pena una visita. Nos tomamos una cervecita en el bar de La Poste y después cogimos el coche ahora sí para llegar a Ostende a una hora decente.

148

 

 

bergues

 

En Ostende , reservamos el Hotel Du Parc, un hotel céntrico y al lado de la playa de Ostende. Como somos 5 y suelo hacer las reservas a través de Booking, lo que  pongo es que somos 4 adultos y normalmente me dan una habitación familiar en el que los tres niños se meten. Normalmente los hoteles no me suelen poner problemas, pero al principio cuando llegamos al hotel no nos miraron con muy buena cara… luego al ver a los niños tan pequeños nos dejaron.

El hotel está bien pero sin más, mucho más bonito y recomendable el Picardie (aunque también más caro).

Cenamos en un restaurante del paseo marítimo (ni fu ni fa) pero si os aviso que tengáis cuidado con la hora porque a las 20.30 en la mayoría de los sitios ya no nos daban de cenar…

En el próximo post os contaré nuestra visita a Bélgica…