Restaurante italiano Vapiano

vapianoEl otro día me llevaron a conocer un restaurante italiano que se llama Vapiano y que está al lado del centro comercial Les Halles.

Es un concepto de restaurante «moderno», estilo neoyorquino muy original. Cuando entras vas a la zona de pasta, pizza o ensalada y pides lo que quieres. Tienes que coger una tarjeta que «recargan» con tu pedido y que te llevas contigo. Cuando tu tarjeta comience a vibrar, significa que tu pedido ya está listo para comer.

El restaurante tiene un salón muy amplio y moderno con muchas mesas bajas y mesas altas, también tienen terraza.

Nosotras tomamos un plato de pasta con una salsa de gambas y una pizza calzone a compartir, nada de postre porque con lo que pedimos comimos perfectamente. Tanto la pasta como la pizza estaban muy buenas y con la bebida y un café salimos a €18 persona.

Si tengo que comparar este restaurante con alguno español, diría que es una mezcla entre un Ginos y un Pasta Nostra.

He leído en algún sitio que los jueves por la tarde/noche hay conciertos en directo aunque no lo he comprobado.

Aunque no fui con los niños, tienen un menú infantil de pasta/pizza que seguro probaré con mis pequeños alguno de estos fines de semana.

 

 

 

Brunch en le Bistrot du Boulanger

bitrot boulangerEste domingo aproveché para hacer algo que me encanta: desayunar y leer un libro.

Aquí en Estrasburgo el concepto de «desayuno» que tenemos en España es difícil de encontrar y mucho menos al precio que pagamos nosotros. Yo estaba por la zona de la Krutenau a las 10 am y me costó encontrar una cafetería abierta.

Como no veía nada abierto, decidí ir a comprar el pan a mi panadería favorita: Au Pain de Mon Grand Père , siempre que puedo compro el pan allí (de hecho mis amigas dicen que debería cobrarles comisión por la publicidad que les hago) pero es que el pan de «Miel noisettes» me quita la respiración . Cuando estaba haciendo cola para comprar el pan, vi el Bistrot du Boulanger (que es el restaurante de la panadería).

No sabía si estaba abierto así que entré y pregunté si podía desayunar y me dijeron que sí y que además tenían un brunch.

Como yo no quería desayunar mucho, les pedí alguna fórmula desayuno (pensando a la española) y me trajeron: un café, zumo naranja, panes (con mantequilla y mermelada) y 3 piezas de bollería… Cuando vi esa cantidad le pregunté al camarero si era todo para mi y me dijo ¡claro!, claro que se me pusieron los pelos de punta pensando la clavada que me iban a meter…

Cuando pedí la nota hacía cálculos pensando cuánto iba a ser, calculé entre €5-€7 y chapó, me cobraron €7, un poco caro para la idea que yo traía. Eso sí, como ya estaba pagado, le pedí al chico con una gran sonrisa si me podía meter el pan y la bollería en una bolsa para llevármelo a casa (por lo menos así lo amorticé)

Me gustó la idea del brunch y pregunté en qué consistía, me dijeron que incluía café y zumo de naranja con panes y bollería, un plato de fruta, huevos con beicon y por último mini pizzas y focaccias. Lo que se me olvidó preguntar es el precio…¡pequeño detalle!.

Este brunch, a priori, me gustó porque son cosas que mis hijos comen (estuve en otro en el Museo de Arte Moderno y no comieron nada) así que volveré en breve y os contaré si merece la pena…

Restaurante La Marseillaise

la marseilleseEste fin de semana que ha terminado hemos tenido una «salida» con la Asociación Bienvenue à Strasbourg (una asociación que busca integrar a los recién llegados a Estrasburgo y que es gratuita el primer año).

La salida fue conocer el periódico local DNA (Dernières Nouvelles d´Alsace). Allí pudimos ver en persona cómo se publica un periódico, algo muy curioso y recomendable.

Como la visita comenzaba a las 22.30 decidimos ir a cenar antes, las oficinas del DNA están cerca de la Plaza Broglie así que buscamos un restaurante por la zona y encontramos el restaurante La Marseillaise, yo ya lo conocía porque estuve este verano 2013 y guardé un buen recuerdo, así que decidí repetir.

Si reservas la mesa con la Fourchette tienes un 30% de descuento en la carta (si pides entrada+plato o plato+ postre) algo que no está nada mal.

Pedimos dos entradas: una ensalada de chevre chaud y un foie-gras, luego yo tomé el Onglet de Boeuf à L´Échalote y mi marido el Escalope de Veau à la Crème aux Champignons Frais y de postre el Tiramisú todo acompañado de un buen vino de Burdeos.

Todo estaba exquisito, realmente muy bueno. El dueño es de Quatar y está casado con una española (de Las Palmas) y es super simpático, al final nos invitó a un licor de Mirabelle que tomaron ¡nuestros acompañantes masculinos!.

Después de la cena, la visita al DNA. La verdad es que fue una noche super sympa (como dirían los franceses), con buena compañía y buena comida.

Si no habéis estado, os animo a que conozcáis el restaurante, el único «pero» que le pongo es que es pequeño y las mesas están muy juntas pero a nosotros nos sirvió para acabar hablando con la pareja de la mesa de al lado. Pero como dijeron nuestros amigos, «si acabas hablando con la mesa de al lado es que te sientes como en casa: te sientes bien» y así fue.

 

Cena de crepes y copita en Estrasburgo

crepe gourmandeY como estamos de fiestas, sigo hablando de restaurantes. Esta vez os voy a hablar de una pequeña creperie que está cerca de la place Gutemberg y que se llama La Crêpe Gourmande, está en la Rue de Tonneliers número 11.

La verdad es que el sitio es bastante acogedor, pequeñito pero está bien. Lo crepes están muy buenos y la relación calidad-precio está muy bien.

Nosotras tomamos unos crepes completos con una cerveza y una sidra y salimos a €12 cada uno.

Eso sí, la camarera (que me imagino es la dueña) no se caracteriza por su «amabilidad». Nosotras llegamos un poco tarde un martes y la verdad es que nos dio la sensación de que querían echarnos e irse a descansar… Pero quitando esa anécdota, es un sitio que os recomiendo ir si tenéis un presupuesto más ajustado y queréis comer bien.

Después de cenar, fuimos a conocer el bar Les Aviateurs, ya os comenté en otro post que me había quedado con las ganas de entrar porque me dio la sensación que la gente que había era más de mi quinta (los + 40) y efectivamente así es.

Con algunos días Jazz en directo o música de los años 90, es el sitio perfecto para irse a tomar una copa tranquilamente en un ambiente muy «sympa» (como dicen los franceses).

¿Y tú conoces algún otro bar sympa en Estrasburgo?