Esquiar en el Lac Blanc

Y seguimos con la temporada ski, aprovechando que nevó bastante en Estrasburgo y alrededores, el domingo 4 de enero (que habían anunciado sol) subimos a la estación de ski de los Vosgos; Lac Blanc.

Inicialmente habíamos pensado ir a la estación de Champ de Feu (que está más cerca de Estrasburgo) pero con las lluvias de los primeros días de enero vimos que la nieve se había fundido, además la clase para los pequeños era a las 10 y salimos muy tarde de casa.

Aunque está a 20 minutos más que Champ de Feu, la estación de Lac Blanc es más grande y tiene más nieve así que hicimos un cambio de rumbo y seguimos a Lac Blanc.

Os dejo las instrucciones para llegar al Lac Blanc pero continuáis un poco y llegáis a la estación de ski;

Aunque yendo por la carretera veréis que se desvía Lac Blanc 900 y Lac Blanc 1200, vosotros seguid a 1200 porque ahí es dónde hay más nieve y dónde se encuentran las clases y el jardín de ski.

Cuando llegamos nos sorprendió que aparcamos en la misma estación sin ningún tipo de problema, una comodidad. de ahí fuimos a la Escuela Francesa de Ski dónde cogimos clases colectivas para todos los niños (tuvimos suerte porque todas las clases comenzaban a las 14:30). El precio de la clase: €26 por una hora y media. Os aconsejo hacedlo con tiempo porque hay también la opción de coger clases todos los domingos y hay mucha gente que lo hace y las clases están completas.

Una vez con las clases, alquilamos el material (precio similar a Feldberg) y nosotros alquilamos raquetas, os dejo el link porque se puede reservar en línea.

De ahí fuimos a comer (hay un restaurante dónde se compra el forfait), comida tipo auto-servicio con hamburguesa, salchichas y spaguettis, no para tirar cohetes pero pasable.

Cogimos los forfaits media jornada €17,50 por cada niño (porque los domingos son más caros).

A las 14:30 dejamos a los niños en sus clases y fuimos a hacer un circuito de raquetas, esta estación está muy bien para hacer ski de fondo (hay muchas pistas) y para hacer raquetas, también ofrecen otras actividades que podéis ver en la web.

La experiencia con las raquetas fue muy buena porque a mi me gusta la montaña pero no me gusta la velocidad del ski y las raquetas te permiten disfrutar del paisaje tranquilamente. El único problema es que había mucho hielo y la verdad es que algunas veces era peligroso.

Tenéis baños en el punto de información ( que es también dónde se cogen las clases) y en el restaurante. Para ir al restaurante tenéis que pasar en medio de una pista, no creáis que os habéis confundido es así….

Fue un día muy deportivo y montañero, los niños lo pasaron muy bien y nosotros también salvo por el tortazo que nos pegamos en la entrada del restaurante justo antes de irnos.

Esquiar en Feldberg

Como ya os conté decidimos ir a pasar un par de días desde Estrasburgo a Feldberg en Alemania. Pasamos por BadeParadis, dormimos en el hotel Diana y al día siguiente subimos a la estación de ski de Feldberg.

La estación no tiene mucho parking así que os aconsejo que cojáis el autobús gratuito que os sube a las pistas (el 711, creo recordar).

La estación tiene dos «zonas», una dónde se encuentra el hotel Feldberg Hof y otra algo más alejada pero están conectadas por pistas y remontes. Nosotros nos paramos en la zona del hotel Feldberg Hof (que aprovecho para deciros que tomamos un café y una tarta y nos encantó).

Lo primero que hicimos fue alquilar todo el material: esquís, botas y cascos. Lo hicimos en la tienda que se encuentra al lado de la caja para comprar el forfait, puedes alquilar hasta los abrigos (si necesitas), la tienda se llama Thoma. En esta misma tienda cogí 2 horas, de clases colectivas, en el parque de nieve para mi hija pequeña (una primera iniciación), las dos horas me costó 30 euros. Había dos horarios, uno de mañana y otro de tarde, en mi caso la mañana ya había pasado así que cogí la clase de 14:30 a 16:30.

El forfait vale €31 adulto y €18 niño para todo el día, tenéis la opción de coger medio día (€23 y €12 euros), por horas o por puntos (cada remonte vale x puntos que te van descontando de la tarjeta).

Mi pequeña tuvo su primer «contacto» con la nieve, la verdad es que me dio un poco de pena meterle en una clase en alemán porque no entendía ni patata, pero también había que aprovechar que estábamos allí así que como una jabata aguantó las dos horas sin entender patata. Al final de la clase era capaz de levantarse y de hacer cuña así que estaba emocionada con la nieve.

Para ir al baño os aconsejo un edificio que hay al lado del parque de nieve que es un lugar de información y tiene una zona de exposición (de pago), entrando a la derecha podéis encontrar un baño (muy limpio) y unas sillas dónde sentarse para entrar en calor.

Cuando estaban todos «colocados», y como hacía un frío de morirse, me fui con mi hija mayor a tomar un café calentito en el hotel Feldberg Hof que ya os he dicho me encantó. La verdad es que si vais a esquiar os aconsejo intentéis reservar en este hotel porque estaréis a pie de pista en un lugar muy acogedor.

Para comer, tenéis varios chiringuitos cerca de lugar de alquiler de skis dónde podéis comer unas patas fritas riquísimas con salchichas y nuggets.

No puedo hablaros mucho de las pistas porque hace unos años que dejé de esquiar aunque la gente esquiadora me dice que es la mejor estación que está cerca de Estrasburgo, además es muy grande y tenéis varias pistas de todos los niveles. El problema es el idioma; alemán porque allí todo el mundo habla alemán o inglés pero cero francés, parece increíble que estemos tan cerca de la frontera y que ningún profesor hable francés.

El after ski es super animado, mini discotecas con música y gente bailando… Nosotros tuvimos la ocasión de comprobarlo (niños incluidos) cuando nos dimos cuenta que nos habíamos equivocado de autobús para regresar al coche y mi marido tuvo que irse con unos jóvenes alemanes muy simpáticos que le llevaron al hotel… ¡qué historia! jajajaja

Desde Feldberg, a las 18:30 cogimos carretera y a las 21 (previa parada en el Mc Donald´s) estábamos en Estrasburgo.