Cena en el Bistrot des copains

bistrot des copaines1Para celebrar la visita de mi mejor amiga, hemos ido a cenar a un restaurante que se llama el Bistrot des Copaines y que se encuentra en la zona de la Petite France (pero al otro lado del Puente St Martin): 12 quai Finkwiller.

La verdad es que he pasado mil veces delante del restaurante pero nunca me había fijado.

Reservé con el tenedor y obtuve un 30% de descuento (cuando tomas entrada + plato o plato + postre)

El restaurante nos encantó, es bastante grande con una decoración muy alsaciana y muy acogedora. El camarero super simpático, pedimos para compartir dos primeros: una ensalada de pot-au-feu templada y un plato de lentejas con foie, los dos estaban bastante buenos aunque a todos nos gustó algo más la ensalada de pot-au-feu.

De segundo pedimos dos cordon bleu (uno al Munster y el otro al queso Reblochon) y una lubina con arroz. Muy bueno todo, el cordon bleu era de pollo y estaba muy rico.

De postre tomamos el pan perdu con nutella, que fue lo que menos nos gustó porque el pan a nuestro gusto estaba un poco duro…

La cena estuvo acompañada de un vino blanco de Anglet (Chambre d´Amour) y otro Pinot Blanc.

Salimos a €25 persona (con el 30% de descuento del tenedor).

Nos gustó mucho el restaurante y seguro volveremos a tomar la especialidad: el pot-au-feu.

Es un restaurante que aconsejo a los que les gusta comer/cenar tarde porque está abierto los 7 días de 12 a 14:30 para comer y hasta las 00:00 para la cena (fin de semana).

bistrot des copaines2

 

 

 

 

Anuncios

Cena en el restaurante l’Ami Schutz

Estas fiestas navideñas las he pasado en Estrasburgo así que he aprovechando para seguir conociendo algunos restaurantes de la ciudad. Deciros que reservar en las fechas navideñas una mesa en un restaurante de Estrasburgo es misión imposible, hay que hacerlo con mínimo una semana de antelación.

Después de intentar en varios restaurantes para cenar el 23 de diciembre tuvimos suerte y encontramos una mesa en el restaurante L´Ami Schutz que se encuentra en la Petite France frente a los puentes cubiertos. Como hacía frío cogimos el coche aunque con mucho miedo a no encontrar parking pero la verdad es que tuvimos mucha suerte y aparcamos al lado.

El restaurante es un winstub alsaciano: mesas de madera y decoración alsaciana. La fachada estaba toda decorada muy navideña. 

Cuando entramos nos atendió una señora (creo que la dueña) un poco seriota pero luego los camareros fueron muy simpáticos.

Yo pedí un menú en el que tuve de primero una crema de castañas (muy rica) y de segundo L’émincé d’onglet de bœuf aux échalotes roussies y de postre una tarta de chocolate. Nuestros amigos tomaron Les Saint-Jacques rôties, Le jarret de porc y Le blanc de turbot rôti en peau. 

He de decir que toda la comida estaba muy rica, quizás mi onglet tenía algunos nervios que podían no haber puesto. La tarta de chocolate es una bomba de relojería, no os aconsejo pedirla si estáis cenando.

Toda la cena acompañada de un buen vino de la región Pinot Noire.

Salimos a €50-60 persona, un precio típico de estos restaurantes en estas fechas.

En primavera abren una terraza que tiene que ser muy agradable.

En general el restaurante me pareció que estuvo bien calidad-precio aunque la dueña podría haber tenido un poco de más amabilidad…

Lo que sí me sorprende mucho es que aquí, en la mayoría de los restaurantes no te invitan a nada de nada, después de pagar casi €200 por una cena podrían tener un detalle de invitarte a un licorcito de la región ¿no?

Comer en la Petite France: La Corde A Linge

lacordealingePues seguimos de turismo y restaurantes.

Desde luego una parada obligatoria en nuestra visita de Estrasburgo en la Petite France y más concretamente la plaza Benjamin Zix, lugar en el que hay que hacerse una foto sí o sí.

Estábamos visitando la Petite France a la hora de comer así que decidimos tomar algo en el restaurante La Corde A Linge, una brasserie-café que se encuentra en la Plaza Benjamin Zix en pleno centro de la Petite France.

Yo ya había estado en esta brasserie pero tomando un café porque tiene una terraza muy agradable para sentarse y disfrutar de las vistas. Me habían comentado unos amigos que en la brasserie se comían bien pero no habíamos tenido ocasión de ir. También he de decir que no me suelen gustar mucho los restaurantes que están en lugares muy turísticos porque me parece que, en general, la comida es de calidad regular y los precios abusivos.

Nos sentamos en la terraza y nos pedimos cuatro ensaladas, los camareros hablan español (perfectamente) y te explican todas las dudas que tengas. Las ensaladas estaban muy ricas y frescas además eran muy abundantes. El precio de cada ensalada era de €12-14, algo no muy abusivo para el lugar en el que se encuentra el  restaurante.

Lo bueno es que sirven comida non-stop así que tengas el horario francés, español o americano, siempre podrás tomar algo.

La verdad es que fue un buen descubrimiento así que si estáis de vista por la Petite France, os aconsejo este restaurante para comer en un ambiente agradable y a un precio asequible.