Comprar el abeto de Navidad en una granja

Este fin de semana del 20 de Diciembre hemos estado con unos amigos alemanes-franceses en una zona de Alemania llena de granjas dónde se pueden comprar los abetos de Navidad (incluso te dan la posibilidad de cortarlo tú mismo)

Nosotros ya hace tiempo compramos nuestro abeto pero nos apetecía mucho ver cómo funcionaba con los niños.

Hay que ir a Durbach, Alemania a 30 kilómetros de Estrasburgo, unos 40 minutos conduciendo. Allí hay 5 granjas que se han puesto de acuerdo para vender los abetos de Navidad y también te dan de comer. El precio de los abetos creo recordar era €16 el metro (más barato que Estrasburgo)

En este link podéis ver dónde están las granjas (una vez estáis dentro cambiad el idioma a español)

Nosotros fuimos a una en la que comimos unas tartes flambées (flammenkuchen) y unos vinos calientes. Los niños lo pasaron pipa porque les dieron una masa que se ponía alrededor de un palo y se calentaba al fuego convirtiéndose en pan calentito.

Es impresionante porque la parte del garage de la granja lo convierten en un comedor super mono puesto, estás 100% con los locales de la zona y además puedes probar y comprar diferentes licores y pastas.

Desde esa granja fuimos a otra, un paseo de 2 kilómetros por el bosque, fue precioso parecía que estábamos en Austria en medio del tirol.

Llegamos a otra granja (esta mucho más preparada), en la que habían montado una carpa y te ofrecían comida y bebida variada: carne en salsa, salchichas, tarte flambees… Las salchichas podías ponelas en unos palos para hacerlas a la brasa, estaban ¡riquísimas!. Todo amenizado por un grupo que estaba cantando (super bien)

Lástima que era el último día de los mercados y el día más corto del año así que a las 16:30 nos fuimos rápidamente a recoger el coche porque con la noche cerrada era un poco complicado.

Aunque ya está cerrado, os aconsejo que lo apuntéis para el próximo año, nos encantó y los niños lo pasaron pipa algo que seguro repetiremos en el 2015.

Navidad en Alsacia: Kaysersberg y Riquewihr

Este año nos quedamos en Estrasburgo a celebrar las Navidades, como estamos lejos de las dos familias un año toca España y el otro nos toca el sur de Francia. Pero este año hemos decidido invitar a nuestra familia «francesa» a conocer una verdadera Navidad en Alsacia.

Como mis suegros llegan la semana que viene, he aprovechado la visita de mis padres para conocer los mercados de Navidad de la región Alsacia y así saber dónde llevarles.

Hace un par de fines de semana estuve en Kaysersberg y en Riquewhir. La verdad es que no recordaba que Kaysersberg estuviera tan lejos de Estrasburgo, planificar una hora y cuarto para llegar hasta allí, además las carreteras que llegan directas al pueblo están cortadas por lo que tendréis que dar un rodeo.

Nosotros salimos a las 12 y llegamos a las 13:30 a comer, inicialmente había reservado en el restaurante  Auberge la Cheminée pero cuando llamé para decir que llegábamos un poco más tarde me dijeron que en fin de semana no reservaban (sorpresa gigante porque había hablado con ellos dos veces) así que al no tener la presión de la reserva, decidimos pararnos dónde viéramos un sitio.

Aparcar en Kaysersberg fue un poco complicado aunque os aconsejo seguir los carteles de parking y luego entrar en la ciudad (que sí se puede), nosotros aparcamos al lado de un hotel: Les Remparts y fuimos caminando (5 minutos). Según entramos en le pueblo vimos que el gimnasio de judo lo habían convertido en un comedor dónde ofrecían tartes flambeés así que ahí nos metimos (con miedo a no encontrar nada). La verdad es que comimos bueno y barato eso sí en mesas alargadas con otros al lado, muy alsaciano…jajajajaja.

Después fuimos a visitar los diferentes marchés de Noel y el pueblo (que está decorado precioso). Os aconsejo que os pidáis en los puestos un vin chaud o en uno que hay cerca del ayuntamiento un zumo de frambuesas y manzana caliente (riquísimo). Por €2 de consigna os darán una taza en cristal muy mona de recuerdo del marché de Noel (mucho más mono que los vasos de plástico que te dan en otros pueblos).

Tuvimos la suerte de ver a Saint Nicolas repartiendo caramelos a los niños (y a los no tan niños).

kaysersberg noel2 kaysersberg noel

 

 

 

 

 

A las 16 cogimos el coche dirección Riquewihr o Ribeauvillé, la verdad es que nos daba igual ir a uno u a otro. Cogimos carretera y os aviso ya que os arméis de mucha mucha paciencia porque las carreteras están colapsadas, lo que podrías hacer en 10 minutos te lleva más de 30. Como ya llevábamos mucho tiempo en el coche, cogismo la primera desviación que vimos a Riquewihr y ahí que nos fuimos.

Para aparcar más de lo mismo: todo completo. Encontramos yendo hacia el pueblo un parking dónde nos cobraron €2 la hora (el mismo precio que los parquímetros). En Riquewihr si que había gente ¡impresionante! además en Kaysersberg tienes más espacio para caminar mientras que en Riquewihr es sólo la calle central (eso sí maravillosamente decorada). No llegamos a subir toda la calle porque había demasiada gente y era imposible. Paramos en un café y nos tomamos un chocolate caliente con galletas compradas en la Maison Alsacienne, para mí las mejores galletas de Alsacia (tenéis dos tiendas en Estrasburgo).

A las 18 decidimos regresar a Estrasburgo, Ribeauvillé lo dejamos para otro día, demasiada gente y además el año pasado estuve con una amiga y no pudimos ni tomar un café.

Encontramos algo de tráfico en las pequeñas carreteras y en la autovía pero en 45 minutos llegamos a casita después de un día intenso en mercados de Navidad.

En el próximo post os contaré nuestra visita a Freibourg para conocer un mercado de Navidad alemán.

 

 

Viajes por Francia: Provenza (III)

162Y aunque algunos pensabais que ya no iba a escribir el fin de mis vacaciones en Provenza, pues he encontrado unos minutillos de mi tiempo para contaros lo que hicimos el último día de nuestro viaje por esa región tan bella de Francia cuando regresábamos a Estrasburgo.

Como os conté en el último post de este viaje , estuvimos durmiendo en un hotel llamado el Domaine de Patras. Hicimos dos noches, la primera noche os dije que cenamos en un restaurante de la zona y la segunda nos quedamos a cenar en el hotel que organiza, cada dos días, cena. El día que estuvimos allí nos quedamos sin salir del hotel: piscina, naturaleza y paseo por los bosques, eso fue todo lo que hicimos.

El segundo día teníamos que regresar a Estrasburgo pero teníamos muy mal cuerpo porque al final apenas habíamos hecho excursiones por esta zona así que decidimos hacer todas ese día…. Os cuento, en esta zona nos encontramos en el Departamento de la Drôme provençal.

Desde Solerieux fuimos a Grignan, un pueblo muy pintoresco y bonito dónde visitamos el castillo (el acceso a los jardines es gratuito). Desde Grignan continuamos la carretera hasta llegar a Nyons.

Nyons es una ciudad muy bonita con un famoso puente romano. Si vais con niños os aconsejo que os acerquéis a la oficina de turismo porque hay un juego para visitar la ciudad con los niños en la que los niños tienen que ir adivinando unas preguntas. Las preguntas son diferentes si los niños son pequeños o si son más mayores pero se lo pasan pipa buscando las pistas. Es una forma muy buena de visitar las ciudades pero el problema es que te lleva mucho más tiempo así que cuando nos quisimos dar cuenta habíamos estado más de 2 horas en Nyons y nos faltaba el viaje de vuelta a Estrasburgo. Visita obligatoria si vais por esta zona.

Desde Nyons, y para ir a coger la autopista, pasamos por Saint Paul Trois Chateaux, un pequeño pueblo en la montaña con unas vistas preciosas y muy acogedor.

Desde ahí ya cogimos la carretera a Estrasburgo (5 horas) para regresar a casa de nuestras vacaciones de verano.

La verdad es que nos quedamos con ganas de conocer más pueblecitos de la Drôme así que volveremos en otra ocasión.

Pues ya sabéis, si volvéis de España con tiempo la Provenza es una preciosa zona en la que podréis parar unos días.

Excursión a la fortificación de Mutzig

mutzig 6 Este fin de semana hemos estado visitando la fortaleza de Mutzig, a 20 kilómetros de Estrasburgo. Hacía tiempo que nos habían hablado muy bien de este lugar con tanta historia que queríamos conocerlo y llevar a los niños para que vieran lo que fue la guerra.

Sólo se puede visitar la fortaleza con un guía y por esta razón las visitas se realizan a una hora determinada. Las horas de visita cambian en función de la época del año, y de noviembre a marzo, sólo se puede visitar (en francés) los sábados y los domingos a las 14. Si vais en un grupo de 10 personas podéis organizar una visita guiada.

No hace falta reservar, vais directamente allí. La entrada cuesta €9 por adulto y los niños de menos de 10 años no pagan, los de más de 10 años pagan la mitad.

El viaje son 20 minutos de Estrasburgo, hay que poner en el gps el pueblo de Mutzig (que está dirección de Molsheim, hacia el sur de Alsacia)

Contad cerca de 2 horas y media de visita, os puede parecer un poco larga pero la verdad es que el guía es tan bueno, simpático y hace tan bien su trabajo que al final de la visita no creeréis que ya ha acabado (salvo porque las piernas empiezan a querer buscar una silla)

Esta fortificación tiene mucha historia, fue construida por los alemanes antes de la primera guerra mundial (cuando Alsacia pertenecía a Alemania) para “cortar” a los franceses y así los alemanes pudieran entrar en París por el norte de Francia. Todo esto os lo contará el guía con una gracia y un conocimiento espectacular. Es una fortificación de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Visitaréis los dormitorios, los túneles que unen las fortificaciones (que esos fueron construidos por los franceses), la cocina, la enfermería, etc….

Os enseñaran las diferentes armas que utilizaban y cómo funcionaban.

Casi toda la visita es dentro de la fortificación y los últimos 10-15 minutos se sale fuera. Lo que se visita en una pequeña parte de lo que es la fortificación.

El campo que rodea la fortificación se usa actualmente para realizar maniobras militares y hay varias zonas de la fortificación que están en proceso de rehabilitación, en la que alemanes y franceses trabajan juntos.

La verdad es que viendo cómo vivía la gente y las guerras que había en aquella época, doy gracias por vivir actualmente con todas las comodidades que tenemos.

Os aconsejo hacer la visita de la fortificación, es un lugar muy interesante para visitar. Si vais en inviernos protegeros porque hace mucho, mucho frío y no os aconsejo hacerla si tenéis niños que van todavía en carrito.