Esquiar en Feldberg

Como ya os conté decidimos ir a pasar un par de días desde Estrasburgo a Feldberg en Alemania. Pasamos por BadeParadis, dormimos en el hotel Diana y al día siguiente subimos a la estación de ski de Feldberg.

La estación no tiene mucho parking así que os aconsejo que cojáis el autobús gratuito que os sube a las pistas (el 711, creo recordar).

La estación tiene dos «zonas», una dónde se encuentra el hotel Feldberg Hof y otra algo más alejada pero están conectadas por pistas y remontes. Nosotros nos paramos en la zona del hotel Feldberg Hof (que aprovecho para deciros que tomamos un café y una tarta y nos encantó).

Lo primero que hicimos fue alquilar todo el material: esquís, botas y cascos. Lo hicimos en la tienda que se encuentra al lado de la caja para comprar el forfait, puedes alquilar hasta los abrigos (si necesitas), la tienda se llama Thoma. En esta misma tienda cogí 2 horas, de clases colectivas, en el parque de nieve para mi hija pequeña (una primera iniciación), las dos horas me costó 30 euros. Había dos horarios, uno de mañana y otro de tarde, en mi caso la mañana ya había pasado así que cogí la clase de 14:30 a 16:30.

El forfait vale €31 adulto y €18 niño para todo el día, tenéis la opción de coger medio día (€23 y €12 euros), por horas o por puntos (cada remonte vale x puntos que te van descontando de la tarjeta).

Mi pequeña tuvo su primer «contacto» con la nieve, la verdad es que me dio un poco de pena meterle en una clase en alemán porque no entendía ni patata, pero también había que aprovechar que estábamos allí así que como una jabata aguantó las dos horas sin entender patata. Al final de la clase era capaz de levantarse y de hacer cuña así que estaba emocionada con la nieve.

Para ir al baño os aconsejo un edificio que hay al lado del parque de nieve que es un lugar de información y tiene una zona de exposición (de pago), entrando a la derecha podéis encontrar un baño (muy limpio) y unas sillas dónde sentarse para entrar en calor.

Cuando estaban todos «colocados», y como hacía un frío de morirse, me fui con mi hija mayor a tomar un café calentito en el hotel Feldberg Hof que ya os he dicho me encantó. La verdad es que si vais a esquiar os aconsejo intentéis reservar en este hotel porque estaréis a pie de pista en un lugar muy acogedor.

Para comer, tenéis varios chiringuitos cerca de lugar de alquiler de skis dónde podéis comer unas patas fritas riquísimas con salchichas y nuggets.

No puedo hablaros mucho de las pistas porque hace unos años que dejé de esquiar aunque la gente esquiadora me dice que es la mejor estación que está cerca de Estrasburgo, además es muy grande y tenéis varias pistas de todos los niveles. El problema es el idioma; alemán porque allí todo el mundo habla alemán o inglés pero cero francés, parece increíble que estemos tan cerca de la frontera y que ningún profesor hable francés.

El after ski es super animado, mini discotecas con música y gente bailando… Nosotros tuvimos la ocasión de comprobarlo (niños incluidos) cuando nos dimos cuenta que nos habíamos equivocado de autobús para regresar al coche y mi marido tuvo que irse con unos jóvenes alemanes muy simpáticos que le llevaron al hotel… ¡qué historia! jajajaja

Desde Feldberg, a las 18:30 cogimos carretera y a las 21 (previa parada en el Mc Donald´s) estábamos en Estrasburgo.

Excursión a Feldberg (I)

Como ya os he contado en el anterior post, decidimos ir a pasar una noche a dormir en la selva negra para esquiar en la estación alemana de Feldberg.

La verdad es que nos costó mucho encontrar una habitación para Diciembre porque todo estaba completo, al final tuvimos suerte y conseguimos una habitación en el Hotel Diana en Barental, a 5 km de las pistas de esquí.

Cuando llegamos nos llevamos una grata sorpresa porque la chica que trabaja es española, concretamente asturiana así que no tuvimos ningún problema de lengua.

El hotel es muy cuco, de madera, con objetos antiguos. Tiene restaurante por lo que podéis cenar allí, nosotros cenamos y la verdad es que todo estuvo muy bueno (el menú es cerrado así que no tienes que pensar mucho).

El desayuno fue bastante completo: cereales, bollería, una tarta casera riquísima…..

Las habitaciones amplias (aunque la nuestra no… pero por un problemilla) y limpias, el único pero es que en la tele todas las cadenas eran alemanas…¡y no se entiende nada!.Nuestra habitación tenía una terraza con unas vistas preciosas a las montañas. El hotel tiene una pequeña piscina climatizada.

Desde el hotel, bajando a la carretera hay un autobús que os lleva a las pistas de ski, el autobús pasa cada 30  minutos y es gratuito. El problema de la estación de Felberg es que no hay casi parking y aparcar es muy complicado así que nosotros cogimos el autobús. Para subir a la estación genial, sin problema pero ¡cuidado para regresar! porque cogimos el mismo autobús pero en lugar de regresar a Barental/Titisee ¡¡iba al otro lado de la montaña!!, menos mal que no nos sonaba nada y preguntamos al conductor que nos dijo que íbamos en sentido contrario…

Consejo: cuando cierren las pistas no os quedéis mucho tiempo en el after-ski y cogeros el autobús y aseguraros que el autobús que cogéis va dirección Titisee (el número es el mismo)

¡Ah!, importante, si vais a pasar unos días por la zona, entrad en este link porque con la tarjeta hochschwarzwald si dormís dos noches en un hotel de los que aparecen en la tarjeta tenéis entrada gratuita a Badeparadis o los forfaits de la estación de ski…¡interesante!. La página está en alemán pero lo podéis traducir con translator….

Excursión a Badeparadis

¡Feliz Año a todos!, espero hayáis disfrutado mucho de estas fiestas y que vengáis con las pilas cargadas para el comienzo del año yo espero poder publicar más posts.

Mi primer post del 2015 es sobre una excursión que hemos hecho durante estas fiestas a la Selva Negra. Mi marido quería ir a esquiar a la estación alemana de Feldberg y aprovechamos para dormir una noche por la zona y conocer Badeparadis, un parque acuático cerrado del que nos habían hablado muy bien.

Salimos de Estrasburgo dirección Titisee-Neustadt, un viaje de cerca de 1 hora y media en condiciones normales, nosotros tuvimos la «suerte» de salir el día que comenzó a nevar en Estrasburgo y,aunque las carreteras estaban bastante limpias, no pudimos ir a más de 70 km y para acabar de rematar en la subida a Titisee un camión se quedó cruzado. Estábamos a 9 km de Badeparadis y tardamos más de 45 minutos en recorrerlos (creía que mis hijos no iban a aguantarlo).

Nos costó, pero llegamos a Badeparadis …. ¡el sueño de mis hijos!

Dentro de Badeparadis hay tres zonas: Galaxy (que son toboganes), Palm Oasis (piscina con palmeras que no dejan pasar a niños) y Wellness Oasis (zona de baños turcos y saunas).

Los niños de más de 3 años sólo pueden entrar en Galaxy, la entrada hay diferentes precios: 3 horas son €15 y todo el día son €20. Si vais con niños tenéis que ir a comprar la entrada en la caja de Galaxy, allí os darán una pulsera y con la pulsera abriréis vuestro lugar para dejar las cosas y la utilizaréis para hacer todos los gastos dentro del parque (no hay que llevar dinero). A la salida os cobrarán el tiempo que hayáis estado en el parque más todos los suplementos que hayáis tenido (comida, bebida, entrada en Palm Oasis….)

Galaxy es la locura para los niños (el Europark del agua), una bola de techos acristalados con varios toboganes. Los toboganes están clasificados por edades, hay una zona de pequeños (hasta los 6 años), otra para niños hasta 14 y otra para los más mayores. Hay toboganes para todos los gustos, en algunos te tiras directamente y en otros hay que utilizar una especie de flotador gigante que te dan allí. Los dos toboganes de más de 14 son la bomba, yo no los probé (porque reconozco soy un poco miedica) pero mi marido sí y me dijo que estaban muy bien. El problema es que había cola para usarlos.

También hay una piscina muy grande en la que hacen olas,  la música que empieza a sonar anuncia que van a venir una sesiones de olas, a mi hija pequeña le chiflaban las olas así que pronto comprendió el significado música y olas y ahí nos llevaba a todos.

Hay una zona de snack dónde podéis comer salchichas, ensalada, patatas fritas e incluso espaguettis y nuggets, el precio de un plato rondaba los €8.

Nosotros entramos en la zona de Palm (nos turnamos para entrar), la verdad es que es curiosa, parece que estás en un oasis con palmeras, piscina gigante, barra donde te ponen cockteles… personalmente lo único que me gustó fue la posibilidad de salir al exterior, fue una maravilla disfrutar del espléndido paisaje (montañas nevadas) dentro de la piscina caliente. La zona Palm me recordó a los hoteles de Punta Cana all inclusive, quizás también estaba lleno de gente (por las vacaciones) pero no me pareció una zona de «relax»… Me han dicho que en verano abren la cúpula y que es muy bonito. ¡Ah me olvidaba! en esta zona hay un restaurante más «gastronómico»

Como llegamos bastante tarde, cogimos las 3 horas aunque el recinto está abierto hasta las 22:00, de hecho cuando nos íbamos (sobre las 19) empezaron a llegar personas que venían de esquiar.

Para mi 3 horas fueron más que suficientes, aunque mis hijos se hubieran quedado mucho más. También os diré que estaba a rebosar de gente y a mi eso tampoco me emociona….

Al final pagamos 3 horas y media porque el tiempo empieza a contar desde que entras en el recinto hasta que sales por lo que hay que incluir todo el tiempo de desvestirse y vestirse (y secarse el pelo) y las que vamos con niños sabemos lo que es eso así que tenedlo en consideración.

A las 19 nos fuimos al hotel que habíamos conseguido reservar cerca de Feldberg y del que os hablaré en el próximo post aunque la visita a Badeparadis es algo que se puede hacer en el día (sin nieve claro)

 

Cena en Maison Kammerzell

kMMERZELL Y como seguimos de fiestas pues seguimos de cenas, esta vez en un clásico de Estrasburgo: La Maison Kammerzell. Este restaurante es el más típico de Estrasburgo, se encuentra pegado a la catedral y el edificio que alberga el restaurante tiene su propia historia: pincha aquí si quieres leerla.

Llamé para reservar y estaba completos, me ofrecieron dos turnos uno a las 19 y el otro a las 22. Aunque soy española, ya me he acostumbrado a los horarios de esa región así que preferí coger las 19 para poder así dar un paseo después de cenar.

Yo, hace más de 8 años, estuve cenando en este restaurante que me aconsejó mi madre aunque desde que estoy en Estrasburgo nunca he vuelto a ir. Hasta ahora, había escuchado opiniones variadas: muy buenas y muy malas.

Como os he dicho, reservé a las 19 para 7 personas. Cuando llegamos no tenían apuntada mi reserva aunque nos dijeron que esperáramos un rato para buscar una mesa disponible. Al final nos pusieron en la primera planta en un salón con 4 mesas más.

La verdad es que el restaurante por dentro es muy bonito y muy original, para los españoles entrando podéis ver a mano izquierda (pasada la barra) la foto de nuestros actuales reyes.

Yo pedí un menú que tenía como entrada foie gras, choucroute de tres pescados (aux trois poissons) y de postre una tarta de queso, el resto de los amigos pidieron otros platos como Baeckeofe aux trois Viandes (que os aconsejo pidáis 1 para dos), Noisettes de Biche poêlées y Filet de Sandre, Sauce Matelote.

Mis platos estaban todos exquisitos aunque a mi cuñada no le gustó mucho el filet de sandre. Lo que sí os advierto es que tardamos más de 3 horas en cenar, no sé si será habitual pero nos dijeron que en cocina estaban desbordados. Al final aunque llegamos a las 19 salimos a las 22:30.

Después de la cena aprovechamos para dar un paseo por Estrasburgo y apreciar la espectacular iluminación.

De precio es caro: €40-60 persona con vino aunque en estas fechas tenemos permitido darnos un «homenaje».

Os aconsejo que os «perdáis» por el restaurante y así poder apreciar la belleza del mismo. 

¡¡Aprovecho este post para desearos una Feliz salida del año 2014 y entrada en el año 2015!!