De Riquewihr al castillo de Haut-Koenigsbourg

Una excursión muy bonita y diferente es la que podéis hacer saliendo de Riquewihr hasta el castillo de Haut-Koenigsbourg (el castillo por excelencia de la ruta de los vinos).

La originalidad de esta excursión es que vais a pasar por viñedos y pueblos preciosos alsacianos (como Ribeauvillé, que bien merece una parada) y luego os vais a meter por los bosques profundos de esta zona con carreteras estrechas y con curvas muy pronunciadas.

Al final del camino llegáis al espectacular castillo de Haut-Koenigsbourg dónde podéis tomar un café contemplando la espectacular vista de Selestat y alrededores o podéis visitar el castillo medieval, una joya de castillo que os llevará cerca de 1 hora y media pero que os aconsejo si tenéis tiempo.

Os dejo aquí algunas fotos que hice, como podréis observar la cámara no es mi fuerte….

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La ferme en ville

Tal y como os indiqué en otro de mis posts, nuestra Place Kleber se convirtió en una granja durante unos días.

vacasEl sábado después de comer nos acercamos a ver la animación con los niños y la verdad es que estuvo simpático.

Toda la place kleber estaba llena de puestos, pudimos ver vacas, cabras y ovejas (aunque estaban un poco lejos y no se podían tocar). También había una zona con conejos, palomas, pollitos, gallinas, etc… Cada ratito los encargados sacaban un conejo que los niños podían acariciar, ¡mis hijos no querían irse! menos mal que el señor estaba con el conejito 10 minutos.

También había un puesto dónde explicaban con un juego a los niños la pirámide de alimentación y te daban palomitas recién hechas (¡qué ricas!). Alsace Lait puso una caseta en la que había una ruleta (yo gané una vaquita) y luego regalaban yogures, vasos de leche, etc… ¡qué estaban muy buenos!. También en el centro de la plaza había tractores con los que se trabaja el campo.

tractor

Descubrí en otro stand que podéis comprar productos directamente a los granjeros que te lo llevan a casa, en este link (y documentos adjuntos) podéis encontrar toda la información: http://www.strasbourg.eu/environnement-qualite-de-vie/mangeons-local-saison/produits-agriculture-locale, yo a la vuelta de las vacaciones espero probarlo así que ya os contaré qué tal mi experiencia.

Como no podía ser de otra manera, también había muchos puestos de frutas y legumbres de la granja a un precio excelente. Nosotros compramos 1 kilo de cerezas buenísimas por €3,5.

Como sucede en la mayoría de los eventos que se celebran en esta ciudad (excepto el mercado de Navidad), no había excesiva gente y se caminaba tranquilamente.

También se podía comer/cenar porque había una barbacoa y pusieron unos bancos para tomar unas buenas salchichas con cervecita rica.

Fue una tarde de sábado muy divertida, os animo a ir el año que viene a este evento con los niños, seguro que os gustará.

Restaurante en Riquewihr: Au Trotthus

autrotthusComo siempre hacemos con nuestras visitas, las llevamos de excursión por la ruta de los vinos de Alsacia.

En esta ocasión fuimos a Riquewihr, un pueblo del que ya os he hablado y que fue elegido como uno de los pueblos más bonitos de Francia.

Como éramos 8 para comer, decidí reservar con antelación para poder estar segura que íbamos a comer. Estuve mirando en tripadvisor varios restaurantes y al final me decidí por el restaurante Au Trotthus, que además me reservaban en terraza (algo que los demás no hacían).

La terraza no es muy grande, tiene 3 mesas de 4-6 personas. El restaurante se encuentra en el número 9 de la Rue de Juifs, que es una calle perpendicular a la calle principal de Riquewihr.

Cuando llegamos nos quedamos un poco sorprendidos porque en la puerta el cartel con la comida estaba en francés y en japonés, al principio pensaba que me había equivocado porque en la carta además de platos tradicionales alsacianos, podías encontrar sushi pero efectivamente es un restaurante alsaciano y sushi bar.

Hay tres opciones de menú para comer a un precio de €18, dos franceses/alsacianos y el otro menú japonés. Para los niños hay también un menú de niños.

Os sorprenderá ver la originalidad de la comida y cómo la sirven, te ponen una bandeja con todos los platos. Los niños tuvieron una crema de verduras (que se quitaban entre ellos para tomar más), huevo duro y tomate, pollo con pasta (no dejó nadie ni un trozo de pollo), ensalada de frutas (estaba tan precioso puesto que mi hijo probó por primera vez la sandía, el arándano y el melón) y tarta de chocolate (tampoco sobró nada).

Yo tomé el menú japonés (que estaba muy rico) y el resto de los amigos tomaron los otros dos menús y se quedaron encantados.

La verdad es que nos sorprendió gratamente el restaurante, estuvimos hablando con el cocinero/dueño y nos contó que había vivido muchos años en Kyoto y que llegó un momento en que quería volver a la tranquilidad y que decidió instalarse en Riquewihr.

Lo que sí me dio mucha pena es ver que mi tienda preferida de jabones fue consumida en el incendio que hubo en Riquewihr estas Navidades.

Pues ya sabéis, si queréis comer en Riquewihr bien y original apuntaros esta dirección, además está apartado del bullicio de los restaurantes del centro.