Helados y tartas en Kehl

pierod cafeEl fin de semana con muy amiga fue algo accidentado, nos costó mucho encontrar lugares abiertos y tuvimos un pequeño percance con el coche.

Pero como hay que ver el lado positivo de las cosas, decidimos que nada ni nadie nos iba a estropear nuestro fin de semana así que seguimos buscando cafeterías dónde degustar una rica tarta alemana.

Terminamos en Kehl y yo me acordé de una heladería en la que ya había estado alguna vez con los niños (y dónde nos tomamos unos helados buenos y baratos). La cafetería en cuestión se encuentra al final de la calle peatonal de Kehl, a 3 minutos andando del H&M y se llama «Pierod». Aquí os dejo el mapa:

Lo mejor de este lugar no son sólo los helados y las tartas (que están bastante ricas) sino que los dueños son argentinos así que todos los camareros hablan español…¡sí, sí! en este lugar no tendréis problema de comprensión.

Estuvimos hablando con el camarero (y socio) que nos contó que son 3 hermanos argentinos los dueños del local.

Pues ya sabéis si algún día os apetece tomar una tarta rica o un heladito y no queréis hablar en alemán, inglés o francés la cafetería «Pierod» es el perfecto lugar.

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Pequeña granja en Offenburg (lago Gifiz)

014El fin de semana del 21 de febrero vino mi mejor amiga a visitarme. Me encanta tener visitas de amigas con las que puedes hablar sin parar durante horas…

El viernes fuimos a cenar a Le Bistro des Copaines y el sábado fuimos a Alemania.

Quisimos comer en Oberkirch, en un castillo del que ya os he hablado en otro post pero cual fue nuestra sorpresa cuando llegamos estaba cerrado…¡cerrado por vacaciones!. Miré otro restaurante del que os he hablado que está en Offenburg el Essgut (lago Gifiz) y ¡también cerrado!. Increible, os aconsejo llamar o visitar la web si vais a algún restaurante en Alemania durante el mes de febrero porque parece que es cuando se cogen las vacaciones.

Lo bueno de Alemania es que aunque sean las 14 horas siempre encuentras un sitio dónde comer y al final terminamos en un restaurante del pueblo de Oberkirch que no estaba mal, una camarera muy simpática que hablaba bastante bien inglés.

Aunque sabíamos que el restaurante del lago de Offenburg estaba cerrado, nos acercamos a dar un pequeño paseo y así bajar la comida (siempre abundante cuándo comemos en Alemania).

Dejamos el coche en el parking y nos fuimos a caminar alrededor del lago. La verdad es que es una caminata preciosa, podéis ir bordeando el lago o por otra carretera que hay en el alto. Nosotras empezamos por la parte alta (que tenía una preciosa vista sobre la selva negra) pero bajamos al lago.

En nuestro camino, nos encontramos con una pequeña granja con animalitos: ovejitas, ponies, cabras y una especie de toros sin cuernos fueron algunos de los animales que nos encontramos. Fue una lástima que los niños no vinieran con nosotros porque se hubieran muerto de ilusión de ver ovejitas bebes, además se notan que están acostumbrados a los humanos y se acercan para que les puedas acariciar.

Nosotras no continuamos mucho el camino porque tuvimos un pequeño percance con el coche pero la verdad es que nos quedamos con las ganas de continuar.

La próxima vez que haga sol tengo pendiente llevar a mis hijos porque sé que les va a encantar….

Cena en el Bistrot des copains

bistrot des copaines1Para celebrar la visita de mi mejor amiga, hemos ido a cenar a un restaurante que se llama el Bistrot des Copaines y que se encuentra en la zona de la Petite France (pero al otro lado del Puente St Martin): 12 quai Finkwiller.

La verdad es que he pasado mil veces delante del restaurante pero nunca me había fijado.

Reservé con el tenedor y obtuve un 30% de descuento (cuando tomas entrada + plato o plato + postre)

El restaurante nos encantó, es bastante grande con una decoración muy alsaciana y muy acogedora. El camarero super simpático, pedimos para compartir dos primeros: una ensalada de pot-au-feu templada y un plato de lentejas con foie, los dos estaban bastante buenos aunque a todos nos gustó algo más la ensalada de pot-au-feu.

De segundo pedimos dos cordon bleu (uno al Munster y el otro al queso Reblochon) y una lubina con arroz. Muy bueno todo, el cordon bleu era de pollo y estaba muy rico.

De postre tomamos el pan perdu con nutella, que fue lo que menos nos gustó porque el pan a nuestro gusto estaba un poco duro…

La cena estuvo acompañada de un vino blanco de Anglet (Chambre d´Amour) y otro Pinot Blanc.

Salimos a €25 persona (con el 30% de descuento del tenedor).

Nos gustó mucho el restaurante y seguro volveremos a tomar la especialidad: el pot-au-feu.

Es un restaurante que aconsejo a los que les gusta comer/cenar tarde porque está abierto los 7 días de 12 a 14:30 para comer y hasta las 00:00 para la cena (fin de semana).

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