Cena en Maison Kammerzell

kMMERZELL Y como seguimos de fiestas pues seguimos de cenas, esta vez en un clásico de Estrasburgo: La Maison Kammerzell. Este restaurante es el más típico de Estrasburgo, se encuentra pegado a la catedral y el edificio que alberga el restaurante tiene su propia historia: pincha aquí si quieres leerla.

Llamé para reservar y estaba completos, me ofrecieron dos turnos uno a las 19 y el otro a las 22. Aunque soy española, ya me he acostumbrado a los horarios de esa región así que preferí coger las 19 para poder así dar un paseo después de cenar.

Yo, hace más de 8 años, estuve cenando en este restaurante que me aconsejó mi madre aunque desde que estoy en Estrasburgo nunca he vuelto a ir. Hasta ahora, había escuchado opiniones variadas: muy buenas y muy malas.

Como os he dicho, reservé a las 19 para 7 personas. Cuando llegamos no tenían apuntada mi reserva aunque nos dijeron que esperáramos un rato para buscar una mesa disponible. Al final nos pusieron en la primera planta en un salón con 4 mesas más.

La verdad es que el restaurante por dentro es muy bonito y muy original, para los españoles entrando podéis ver a mano izquierda (pasada la barra) la foto de nuestros actuales reyes.

Yo pedí un menú que tenía como entrada foie gras, choucroute de tres pescados (aux trois poissons) y de postre una tarta de queso, el resto de los amigos pidieron otros platos como Baeckeofe aux trois Viandes (que os aconsejo pidáis 1 para dos), Noisettes de Biche poêlées y Filet de Sandre, Sauce Matelote.

Mis platos estaban todos exquisitos aunque a mi cuñada no le gustó mucho el filet de sandre. Lo que sí os advierto es que tardamos más de 3 horas en cenar, no sé si será habitual pero nos dijeron que en cocina estaban desbordados. Al final aunque llegamos a las 19 salimos a las 22:30.

Después de la cena aprovechamos para dar un paseo por Estrasburgo y apreciar la espectacular iluminación.

De precio es caro: €40-60 persona con vino aunque en estas fechas tenemos permitido darnos un “homenaje”.

Os aconsejo que os “perdáis” por el restaurante y así poder apreciar la belleza del mismo. 

¡¡Aprovecho este post para desearos una Feliz salida del año 2014 y entrada en el año 2015!!

Cena en el restaurante l’Ami Schutz

Estas fiestas navideñas las he pasado en Estrasburgo así que he aprovechando para seguir conociendo algunos restaurantes de la ciudad. Deciros que reservar en las fechas navideñas una mesa en un restaurante de Estrasburgo es misión imposible, hay que hacerlo con mínimo una semana de antelación.

Después de intentar en varios restaurantes para cenar el 23 de diciembre tuvimos suerte y encontramos una mesa en el restaurante L´Ami Schutz que se encuentra en la Petite France frente a los puentes cubiertos. Como hacía frío cogimos el coche aunque con mucho miedo a no encontrar parking pero la verdad es que tuvimos mucha suerte y aparcamos al lado.

El restaurante es un winstub alsaciano: mesas de madera y decoración alsaciana. La fachada estaba toda decorada muy navideña. 

Cuando entramos nos atendió una señora (creo que la dueña) un poco seriota pero luego los camareros fueron muy simpáticos.

Yo pedí un menú en el que tuve de primero una crema de castañas (muy rica) y de segundo L’émincé d’onglet de bœuf aux échalotes roussies y de postre una tarta de chocolate. Nuestros amigos tomaron Les Saint-Jacques rôties, Le jarret de porc y Le blanc de turbot rôti en peau. 

He de decir que toda la comida estaba muy rica, quizás mi onglet tenía algunos nervios que podían no haber puesto. La tarta de chocolate es una bomba de relojería, no os aconsejo pedirla si estáis cenando.

Toda la cena acompañada de un buen vino de la región Pinot Noire.

Salimos a €50-60 persona, un precio típico de estos restaurantes en estas fechas.

En primavera abren una terraza que tiene que ser muy agradable.

En general el restaurante me pareció que estuvo bien calidad-precio aunque la dueña podría haber tenido un poco de más amabilidad…

Lo que sí me sorprende mucho es que aquí, en la mayoría de los restaurantes no te invitan a nada de nada, después de pagar casi €200 por una cena podrían tener un detalle de invitarte a un licorcito de la región ¿no?

Comprar el abeto de Navidad en una granja

Este fin de semana del 20 de Diciembre hemos estado con unos amigos alemanes-franceses en una zona de Alemania llena de granjas dónde se pueden comprar los abetos de Navidad (incluso te dan la posibilidad de cortarlo tú mismo)

Nosotros ya hace tiempo compramos nuestro abeto pero nos apetecía mucho ver cómo funcionaba con los niños.

Hay que ir a Durbach, Alemania a 30 kilómetros de Estrasburgo, unos 40 minutos conduciendo. Allí hay 5 granjas que se han puesto de acuerdo para vender los abetos de Navidad y también te dan de comer. El precio de los abetos creo recordar era €16 el metro (más barato que Estrasburgo)

En este link podéis ver dónde están las granjas (una vez estáis dentro cambiad el idioma a español)

Nosotros fuimos a una en la que comimos unas tartes flambées (flammenkuchen) y unos vinos calientes. Los niños lo pasaron pipa porque les dieron una masa que se ponía alrededor de un palo y se calentaba al fuego convirtiéndose en pan calentito.

Es impresionante porque la parte del garage de la granja lo convierten en un comedor super mono puesto, estás 100% con los locales de la zona y además puedes probar y comprar diferentes licores y pastas.

Desde esa granja fuimos a otra, un paseo de 2 kilómetros por el bosque, fue precioso parecía que estábamos en Austria en medio del tirol.

Llegamos a otra granja (esta mucho más preparada), en la que habían montado una carpa y te ofrecían comida y bebida variada: carne en salsa, salchichas, tarte flambees… Las salchichas podías ponelas en unos palos para hacerlas a la brasa, estaban ¡riquísimas!. Todo amenizado por un grupo que estaba cantando (super bien)

Lástima que era el último día de los mercados y el día más corto del año así que a las 16:30 nos fuimos rápidamente a recoger el coche porque con la noche cerrada era un poco complicado.

Aunque ya está cerrado, os aconsejo que lo apuntéis para el próximo año, nos encantó y los niños lo pasaron pipa algo que seguro repetiremos en el 2015.